En España (y en la UE), no se permite volar drones por encima de público porque el riesgo para terceros se dispara: un fallo (batería, enlace, GPS, hélice, error humano, ráfaga de viento) puede acabar en caída o impacto y causar lesiones graves. Por eso, en la categoría “abierta” la norma prohíbe operar sobre concentraciones/aglomeraciones de personas, y para cualquier sobrevuelo de reuniones de personas se exige irse a categoría “específica/certificada” con autorización y mitigaciones (análisis de riesgo, procedimientos, etc.). 

Qué implicación puede tener para el promotor del festival

Aunque quien “pilota” sea un tercero, al promotor le puede afectar de forma directa en varios frentes:

  1. Paralización inmediata del vuelo y del evento Si Seguridad/Policía detecta un dron no autorizado sobre el recinto, pueden neutralizarlo o intervenirlo y abrir diligencias, afectando a la operativa del festival y al plan de seguridad. Hay casos recientes en recintos feriales con drones neutralizados y propuesta de sanción. 
  2. Sanciones administrativas (y a quién se las ponen) El régimen de infracciones y sanciones en aviación civil existe y se aplica a UAS.  En la práctica:
  • La sanción suele ir al operador/piloto/empresa que realiza la operación.
  • Pero el promotor puede verse implicado si se entiende que ha promovido, permitido, contratado o facilitado una operación incumpliendo la normativa (por ejemplo, ordenando “vuela sobre el público”, no exigiendo permisos, integrándolo en el show, etc.), o si figura como responsable operativo en la documentación del servicio.
  1. Responsabilidad civil por daños Si ocurre un incidente (golpe, caída, pánico, daños a equipos/estructuras), puede haber reclamaciones por daños y perjuicios. El promotor, como organizador, puede acabar en el foco por deber de diligencia y por la cadena de contratación.
  2. Problemas de seguros Un vuelo fuera de norma puede traducirse en coberturas discutidas o rechazadas (según póliza y condiciones), dejando al promotor expuesto a reclamaciones.
  3. Impacto en permisos, relaciones con autoridades y reputación Un incidente con drones puede generar informes negativos, tensiones con el dispositivo de seguridad y un daño reputacional importante para el festival.

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